viernes, 5 de junio de 2009

El montaje y la música como formas de narrar



Podemos hablar de varias formas de narrar en cine. Ciertamente, cuando vemos cualquier film, notamos que seguimos mas de una historia, en general varias historias a la vez. No obstante, me interesa aquí profundizar sobre las formas menos tradicionales de narrar, las que no tienen que ver esencialmente con la trama ni las historias que cuentan los films, sino con cuestiones que miradas rápidamente pueden parecer aleatorias: la música y el montaje.

Se cuenta en la historia del cine, por ejemplo en el libro “Historia del cine mudo” de Ray Leda, que quizá la primer experiencia de ficcionalizar un relato a través del montaje se da a raíz del famoso affaire Dreyfus, la condena de un militar de alto rango francés, al que se acusa de corrupción, y en el proceso se denuncia que hay un alto grado de antisemitismo en el tribunal ya que Dreyfus era judío. Este caso tomo mucha resonancia entre la comunidad judía de Rusia.

En ese momento los hermanos Lumiere estaban presentando su invento del cinematógrafo en varios países a la vez, era una novedad, entre esos países estaba Rusia, donde los Lumiere habían ido a filmar la asunción al poder de los nuevos zares. La comunidad judía de Rusia estaba conmocionada por el caso Dreyfus, entonces a los Lumiere se les ocurre hacer un montaje de imágenes sobre el caso Dreyfus. Se sabía que a Dreyfus lo habían trasladado a una prisión en barco, entonces los Lumiere filman una toma de un barco cruzando un canal y le imprimen a la imagen el relato, escrito, por supuesto, ya que estamos en época del cine mudo, el relato contaba que en una barca similar a la que se veía habían traslado a Dreyfus hacia la cárcel. Luego se veía una toma de la cárcel en la que estaba alojado Dreyfus, una toma lejana que mostraba sólo el edificio. Lo mismo se hizo con el edificio de los tribunales de justicia. Y así se construyó un relato sobre el caso Dreyfus, sin tener una sola imagen del acusado, ni del juicio. Un relato a través del montaje. Imágenes que se suceden y cobran un sentido en cierto contexto y según una expectativa del público.

El montaje suele pensarse como el último guión, la última forma que toma la narración de un film. No es extraño que muchas veces, en el cine industrial, sobre todo en Hollywood, los productores se reserven el derecho del corte final (final cut) de un film, cosa que enoja a los directores y que muchos no aceptan ya que implica un sometimiento a las leyes y vaivenes del mercado.

El caso de la música es similar. No voy a referirme en este caso a una cuestión histórica, pero si a un film en particular que ejemplifica la contribución de la música la narración. En Las Horas, de Stephen Daldry con música de Philipe Glass, la utilización de la música es central. Se cuentan en el film tres historias en distintos tiempos: principios del siglo XX; años 50 y por último una historia, digamos actual. Es evidente que debe utilizarse una estética distinta para cada época para lograr que cada historia suene verosímil, lo que trae aparejado el problema de la unión de los diferentes tiempos históricos.

El director apuesta a varios factores de unión. Son tres historias de mujeres, primer factor; todos los relatos se encuentran unidos por la literatura; las tres mujeres están en una situación de crisis. Pero al analizar la música, vemos que durante todo el film suenan variaciones del mismo tema, cosa que le da una unidad definitiva a las imágenes. El tono de la música permite no solo unir sino también contar, resignificar la imagen que vemos y darle un sentido de totalidad a la historia. La música no trabaja de manera aleatoria ni decorativa, sino en la forma de un refuerzo de la significación del relato.

Siempre es recomendable hacer la propia experiencia. Musicalizar de distintas maneras una misma imagen. Pongamos un jarrón con flores sobre una mesa de cocina. Será una cosa si musicalizamos con Schubert y otra con Wagner. Contará cosas distintas. Provocará diferentes sensaciones en el espectador.

Muchas veces se soslaya la dimensión de las técnicas de montaje y edición del sonido en la construcción del relato de un film. Preferimos siempre tener a mano la mayor cantidad de recursos posibles para lograr el relato y el efecto deseados.

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